(Caracas1/10/2018)  alertamos sobre el peligro inminente para la vida de unas 1.500 personas en diálisis peritoneal, 3.500 personas trasplantadas y 5.000 personas en lista de espera por un trasplante de órgano, ante la suspensión de las terapias sustitutivas de diálisis peritoneal y de los trasplantes en Venezuela por el agotamiento de materiales, además de la interrupción del suministro de medicamentos para personas trasplantadas.
. Esta grave situación ocurre en el contexto de una emergencia humanitaria en salud no reconocida ni atendida debidamente por el Estado venezolano, con un ascenso exponencial de muertes sanitariamente evitables, enfermedades para las cuales se han acabado medicinas y tratamientos, epidemias en expansión sin controles adecuados y daños irreparables a la integridad física y mental de las personas con problemas de salud, como consecuencia de una sistemática y prolongada desestructuración de las instituciones y de la infraestructura pública sanitaria en todo el territorio nacional causando la inhabilitación de la mayoría de los servicios de salud públicos para prestar una atención mínima adecuada. 

 

De acuerdo a comunicación  de la empresa Dialysis Care, único proveedor de materiales para realizar terapias de diálisis peritoneal a personas con insuficiencia renal crónica que reciben en unidades públicas y privadas especializadas con financiamiento del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), se han agotado la totalidad de los inventarios después de un retraso no resuelto por las autoridades sanitarias para la entrada de estos materiales al país.

En respuesta a estas medidas, la Sociedad Venezolana de Nefrología (SVN) comunicó a la opinión pública el 29 de septiembre de 2018 su preocupación por los altos riesgos de muerte que corren las personas con enfermedades renales crónicas a causa de la suspensión definitiva de la terapia peritoneal,
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