¿El estrés puede causar dolores lumbares?

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La lumbalgia es un dolor producido en la parte baja de la espalda que parte de un diagnóstico muy amplio.

El significado del término es  “dolor en la zona lumbar”, pero sus orígenes son diversos.

Puede ser originado hasta por un problema renal. También lo provoca la famosa “ciática”, o un riñón afectado, o hasta la próstata.

Sin embargo, gran parte de los diagnósticos no necesariamente está relacionado con una historia orgánica o algo funcional. Una lumbalgia puede ser causada por un mal movimiento, por levantar objetos pesados, por estar parado muchas horas, o por la propia constitución de la columna.

Si se trata de la espina, se tienen que hacer los diagnósticos de rigor y diferenciar porqué la columna produce este dolor: si es por el espacio entre las vértebras, si por un disco herniado, etc. Si se está en presencia de un espacio reducido, en quiropraxia por ejemplo, se hace una corrección de la posición vertebral, debido a que puede ocurrir que una vértebra tenga algún desplazamiento. En este caso, los nervios pueden estar irritados, y el dolor se irradia en la pierna, porque el nervio ciático sale muy pegadito a las últimas vértebras lumbares.

En resumen, el diagnóstico debe ser bien diferenciado, debido a que la persona con el malestar puede pasar muchas horas no sólo parada, sino sentada, lo que provoca una rigidez muscular en la zona debido a la poca actividad física.

El estrés, ¿puede ser causante de dolores lumbares?

 El estrés es el factor más común que pone a las personas que riesgo de sufrir dolores lumbares; también  la sobrecarga en horas de trabajo, permanecer mucho tiempo de pie o sentado,  las malas posturas y la carga de objetos muy pesados.

Lo importante es identificar y modificar  las posibles causas de las subluxaciones vertebrales.

Podemos citar  distintos tipos de estrés.

  • Estrés físico: Golpes, caídas, levantar incorrectamente peso, trabajar con malas posturas, mala posición al dormir.
  • Estrés químico: Toxinas, fertilizantes, conservantes, medicamentos, vacunas, contaminación ambiental, intoxican e impiden el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
  • Estrés emocional: Problemas familiares y amistades, laborales, finanzas, falta de salud, fatiga crónica. Si la persona pasa por un momento de estrés emocional fuerte, se puede generar una estructura rígida, lo que puede derivar en un dolor lumbar

El tema central es que la columna lumbar es, a modo de ilustración, es la “visagra” del cuerpo. Si uno no cuida las posturas para moverse, esa bisagra se puede ver sobreexigida.

Siempre hay que partir de un diagnóstico concreto. Los procesos de intervención quirúrgica no son recomendados. Es una zona muy sensible y por esto es que hay pacientes ya operados que luego sienten dolor en otros niveles de la columna.

¿Cómo se puede prevenir?

El ejercicio es sumamente indicado. Pero la idea es realizar ejercicios o deportes de bajo impacto. Quiero decir, para “desestresarse”. Por ejemplo, no es muy útil un partido de fútbol a la semana, porque este deporte ejerce un impacto fuerte sobre las articulaciones y columna. En casos de rigidez no está recomendado. Sí se recomiendan actividades más blandas: natación, yoga, pilates contenido, e incluso meditación.

Siempre hay que buscar la opción más natural. Por eso cuando se toma un relajante o antiinflamatorio, difícilmente cambie la situación, porque está implicado todo el estilo de vida, que si tampoco se aplican cambios en este sentido, la condición puede seguir igual.

Es importante modificar poco a poco algunos factores de su estilo de vida y así construir su bienestar físico, emocional y espiritual.

Nutrición: beber agua regenera el organismo, comer sano con una dieta rica en frutas y verduras. Tener cuidado con los productos lácteos y carnes rojas.

Ejercicio: oxigena los tejidos y células, elimina las toxinas del organismo.

Relajación: descansar bien, dormir suficientes horas en una postura correcta, nunca dormir boca abajo.

Mente: ser optimista, tener buen ánimo, reír, son actitudes que nos ayudan a enfrentarnos mejor a la vida y a nuestros problemas.

Sistema nervioso sano: el cuidado quiropráctico es un compromiso con uno mismo para mejorar su calidad de vida.

 

Marcelo Barroso Griffiths (Matrícula 9784)
Quiropráctico AQA
www.vertebralle.com

 

 

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