Pasado, presente y futuro de las Técnicas de Reproducción Asistida (TRA)

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El día 25 de julio del año 1.978 todas las portadas de los medios periodísticos del mundo anunciaban un hecho sin precedentes: había nacido el primer ser humano concebido a través de la fertilización extracorpórea, in vitro, de un óvulo con un espermatozoide. Era una niña perfectamente sana que nacía de una madre que no podía quedar embarazada naturalmente debido a una obstrucción severa de sus trompas de Falopio. El hecho había tenido lugar en una Clínica de Cambridge, Inglaterra, y sus autores eran los Dres. Patrick Steptoe, ginecólogo y Robert Edwards, biólogo. Para alcanzar este logro fueron necesarios muchos años de trabajo incansable y de superación de repetidos fracasos, como el mismo Dr. Edwards comentaba en sus conversaciones. Por este motivo, en el año 2010 le sería otorgado el Premio Nobel de Medicina.

Sin lugar a dudas, ese hecho histórico significó un antes y un después en la historia de la Medicina en general, y de la Reproducción Humana en particular. Se estima que desde ese entonces, en el mundo han sido concebidos más de cinco millones de niños a través de esta técnica y que en la actualidad aproximadamente el 1% de todos los nacimientos en los países desarrollados son resultado de la fertilización in vitro (FIV).

A partir de ese momento, especialistas y científicos de distintos países comenzaron a trabajar e investigar en este nuevo campo, dando forma con el tiempo a una especialidad que ha desbordado el ámbito inicial de la ginecología y la biología. Actualmente, la Medicina Reproductiva involucra múltiples disciplinas que van desde lo neuro-hormonal a lo genético-molecular, con la incorporación y abordaje del factor masculino como protagonista de la problemática de la fertilidad.

El avance de la tecnología y la ciencia han producido una sinergia potenciadora que de modo vertiginoso ha generado avances que superan la más fértil imaginación y las previsiones más audaces. A los cambios en el modo de estimulación ovárica de las pacientes se han sumado la optimización del laboratorio de FIV y otras Técnicas de Reproducción Asistida, junto con la introducción de la robótica y otras sofisticadas tecnologías en el control de distintos procesos.

Un gran capítulo lo conforman la aparición de las “ÓMICAS”: genómica, proteómica, transcriptómica y metabolómica, entre otras. Por su parte, la genética reproductiva plantea nuevos escenarios con el uso del diagnóstico embrionario preimplantacional, y la ya cercana realidad de la manipulación de genes por edición genética. La “Crio-biología” ha hecho su aporte para permitir la Preservación de la Fertilidad a través de la vitrificación de óvulos, espermatozoides y tejidos reproductivos. A su vez, la reciente incorporación de nuevos conocimientos sobre el “Microbioma” y sus efectos en los trastornos de la fertilidad, abre una nueva área desconocida hasta hace muy poco tiempo.

En estos tiempos asistimos además a profundos cambios sociales y culturales que inciden en forma directa sobre el modo en que se plantea la vida reproductiva de las personas. En este emocionante contexto de cambios y desafíos, podemos sin duda afirmar que este siglo XXI nos depara todavía ser testigos de nuevos y notables acontecimientos en el campo de la Reproducción Humana.

Autor: Dr. Antonio Martinez

 

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