Cáncer de próstata: las consecuencias de las “biopsias a ciegas”

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entro de todos los tipos de cáncer que existen, el de próstata es el más común entre los varones españoles, según la Asociación Española Contra el Cáncer (32.641 casos en 2014). Por eso, no deja de resultar llamativo que precisamente sea la próstata el único órgano donde todavía se realizan “biopsias a ciegas”.

Las cifras lo constatan: 80.000 biopsias al año en España. Los altos costes que esta enfermedad ocasiona a las entidades sanitarias en diagnósticos, tratamientos y operaciones (por no hablar de los costes en salud y productividad que tienen tanto pacientes como los familiares que les acompañan) son innegables. Y es que, al hecho de que el cáncer de próstata sea de los más comunes, hay que sumarle que la prueba más generalizada, hasta ahora, en la detección de este tipo de cáncer no destaca por su porcentaje de aciertos.

Se trata de un método basado en tres fases. Si el paciente está dentro de la población en riesgo (la edad es uno de los factores que cuentan para esta prueba, ya que, según la European Society for Medical Oncology, a partir de los 50 años hay un mayor nivel de incidencia de esta enfermedad), entonces se le somete a un tacto rectal y a un análisis PSA para poder determinar el nivel de marcadores tumorales. Cuando ese nivel es alto, entonces se procede a una biopsia. El problema es que este tipo de prueba no ofrece datos del todo fiables. Es difícil detectar el foco del tumor a través de ella y conocer el estadio en el que se encuentra. Esto obliga a realizar varias biopsias, extrayendo de 6 a 12 muestras, para acercarse a un resultado que se aproxime lo máximo posible a la realidad. Es decir, se somete al paciente a múltiples biopsias que, en la mayoría de los casos, son potencialmente evitables.

Las consecuencias son indiscutibles. Según el Doctor Antonio Luna, experto en resonancia magnética aplicada a la oncología y director científico del Grupo Health Time, “esto conduce a que, a veces, un tumor de alto riesgo potencialmente letal no se detecta (falso negativo), lo cual retrasa el tratamiento y además obliga a realizar muchas repeticiones de biopsias. Del mismo modo, a veces se puede identificar casualmente una muestra de un tumor de bajo riesgo, que dada su lenta evolución no llegará a desarrollar nunca síntomas para el paciente y que no matará al paciente. Sin embargo, esto conduce a tratamientos innecesarios para el paciente y que acarrea morbilidad secundaria”. El diagnóstico tradicional se resume en más tiempo, más pruebas, más costes tanto sanitarios como económicos y, a pesar de todo, ineficiencia.

Sin embargo, los costes de jugar a la “gallinita ciega” en la detección del cáncer de próstata pueden reducirse ya a través de la Resonancia Magnética. El diagnóstico por imagen permite reducir el número de biopsias a las que se somete el paciente y, además, es capaz de determinar el foco del cáncer con exactitud, ya que ofrece información acerca de si el cáncer ha sobrepasado los límites de la glándula prostática y si se ha extendido a otras zonas relacionadas con la próstata.

La Resonancia Magnética está revolucionando el diagnóstico del cáncer de próstata hasta tal punto que es comparable a lo que supuso la mamografía contra el cáncer de mama. El Doctor Luna destaca algunas de las consecuencias que tiene la aplicación de esta prueba en el cáncer de próstata: “optimiza el tratamiento tan sólo de los tumores que pueden matar al paciente y evita el sobre tratamiento y la morbilidad asociada del cáncer sin potencial letal. Todo ello viene a optimizar su manejo terapéutico y a reducir el coste del tratamiento”.

Relacionado con la Resonancia Magnética, existe un nuevo método que va más allá. Consiste en fusionar las imágenes de obtenidas a través de esta prueba con las de la ecografía rectal en 3D. Esto permite aumentar la capacidad de detectar un tumor de alto riesgo en un 30% respecto a la biopsia tradicional.

Existen varias soluciones distintas de fusión, todavía no muy introducidas en España, pero la única solución con fusión específica de las dos técnicas para próstata la está aplicando el grupo Health Time en el Hospital Cruz Roja de Córdoba.

La utilización de un método eficaz y rápido como éste permitiría reducir el número de biopsias a ciegas que hoy en día se practican a cada paciente, determinaría con exactitud el foco del cáncer y la zona más activa del mismo. Todo esto repercutiría en menores costes para el sistema sanitario y lo más importante, se traduciría en una clara mejora para la salud de los pacientes.

Aurora YáñezPor Aurora Yáñez
@yzauro
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