Azúcar, veneno de nuestra alimentación

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Desde la industrialización de los alimentos, el azúcar refinado, inundo la cocina mundial. Tanto en occidente como en oriente, se elaboran alimentos desde la pastelería con azúcar refinada pasando por las golosinas y cualquier tipo de dulce.   Es necesario saber que rol cumple el azúcar en nuestro cuerpo, considerando que ingresa desde un café con leche, una medialuna, una golosina o cualquier galletita dulce.

El azúcar refinada tiene una absorción rápida que a los pocos minutos hace subir la glucosa en la sangre, esto produce un estimulo directo sobre la insulina, la hormona que es encargada de sintetizar grasa y proteínas.

La insulina es muy buena y necesaria para nuestro cuerpo cuando está en dosis normales, pero es muy mala cuando esta baja o alta. Cuando esta baja se desencadena la diabetes insulino dependiente o tipo 1,  esta patología tiene una frecuencia moderada. Pero, la insulina alta por encima de sus límites normales es una epidemia en el mundo.

La razón por la cual la insulina alta llega a ser epidémica se debe a la ingesta exacerbada de azúcar refinado. Obviamente que las personas que comen grandes cantidades de azúcar, en sus diferentes formas, serán obesas o tendrán sobrepeso. Lo que no saben, es que la mediadora para que esto ocurra es la insulina alta.

Otro secreto poco conocido es que la insulina alta al producir el aumento de la síntesis de proteínas y también de grasa, se relaciona con la facilidad con la que una célula puede crecer y multiplicarse. Esto es debido a que cuando comemos mucha azúcar, la insulina alta estimula directamente una sustancia llamada m-TOR., que es la responsable de la multiplicación celular.

Normalmente, todo este sistema produce aumento de las masas musculares en personas que hacen ejercicios (fisicoculturistas), pero, las personas que comen azucares y no hacen ejercicios, puede desencadenar la proliferación celular anómala y con los años llegar a la producción de un cáncer.

Hoy está científicamente comprobado que la vida se prolonga si comemos menos calorías, especialmente al retirar de nuestra ingesta los azucares (galletitas, pastelería, factures, golosinas, dulces, gaseosas), la explicación científica es que de esta manera, se disminuye la insulina y el m-TOR y así la posibilidad de desencadenar un cáncer y por supuesto se evita la obesidad y sus complicaciones.

El azúcar blanco refinado que consumimos habitualmente no contiene ninguna de las vitaminas o minerales que el cuerpo necesita para procesarla

Desde que tenemos azúcar refinada, ya hace por lo menos 1 siglo, ha aumentado muchísimo en la población la incidencia de obesidad y las complicaciones que esta tiene, como la diabetes y los cuadros de infartos y accidentes cardiovasculares que en cada familia se ve, sobre todo en el mundo occidental, en América del norte y sur, en Europa.

Todas las células que reciben el estimulo de la insulina son estimuladas hacia un mecanismo que se denomina anaeróbico, esto significa que la célula va a comenzar a actuar de una manera parecida a las bacterias anaeróbicas, es decir, a células mucho más antigua que las nuestras, que existían cuando no había oxigeno en el planeta. La posibilidad de que una célula pueda vivir sin oxigeno existe

Las células cancerígenas hoy se sabe que absorben y comen glucosa a una velocidad 200 veces mayor que las células normales.

Podemos relacionar a los canceres más frecuentes de nuestra población, como es el cáncer de mama, de colon, de pulmón, con ingestas abusivas de azucares refinados.

 En síntesis:

  • El azúcar posee una impresionante capacidad adictiva
  • El azúcar distorsiona las hormonas pues el sistema endocrino está compuesto por un gran número de glándulas interconectadas. 
  • Los efectos del azúcar son: deprime el sistema inmune, envejece el cuerpo, crea inflamación,  cambios raros de humor, síndrome premenstrual, y mas
  • El azúcar, las harinas refinadas, los conservantes y colorantes intoxican desde que entran al organismo, el hígado es el guardián de nuestro, pero con el tiempo su capacidad desintoxicante se empieza a perder y las toxinas llegan al cerebro alterando sus funciones.
  • El  azúcar genera un estado en el cerebro de falta de oxigeno, de acidosis y de estimulación de la química cerebral que se relaciona con la ansiedad, la hiper excitabilidad, y esto se interconecta con la agresión, la angustia y los estados de pánico.

 

Dra. María Alejandra Rodríguez Zía (MN 70.787)
Médica Clínica UBA / Endocrinología UBA
www.orthomolecular.com.ar
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