Técnicas de Reproducción Asistida

125

La formación de un nuevo individuo resulta de la fusión de un espermatozoide, con un ovocito. Esta fusión, llamada fecundación, tiene lugar normalmente en las trompas.

Luego de la fecundación se produce el desarrollo del embrión, el cual tiene lugar en primera instancia en las trompas y finalmente en la cavidad uterina. En este lugar se producirá la implantación entre el quinto y sexto día de vida del embrión.

Este proceso natural tiene una baja tasa de éxito en la especie humana. Sólo el 20% de las concepciones logran llegar a término (nacimiento de un niño).

La fecundación puede verse impedida debido a diversos factores: 
a)problemas en la producción de espermatozoides u ovocitos, 
b)obstrucciones en el aparato reproductor femenino o masculino, 
c)condiciones ambientales adversas en el útero, etc.

En estos casos estamos ante problemas de fertilidad los cuales pueden ser solucionados mediante tratamientos de infertilidad comúnmente conocidos como “Técnicas de Reproducción Asistida”.

Infertilidad:  Se define como infertilidad primaria aquella situación en la que no se puede conseguir la concepción. Mientras que se denomina infertilidad secundaria, cuando la pareja ha tenido un hijo previamente, pero no logra la concepción cuando busca un nuevo embarazo.

Se acepta que existe infertilidad, cuando ha transcurrido un periodo de 12 meses sin conseguir la concepción. Aproximadamente el 15% de las parejas experimentan algún problema de infertilidad durante su vida fértil, siendo este valor a nivel mundial de entre 50 y 80 millones de personas. Se estima que cada año se agregan 2 millones de parejas con problemas de infertilidad en el mundo y que la incidencia está aumentando.

Técnicas de reproducción asistida La reproducción asistida es un término amplio que engloba a todas las técnicas cuya función es facilitar la unión de las células sexuales, en casos de infertilidad, para intentar un embarazo que no implique el coito normal.

La procreación puede ser asistida de dos maneras: Empleando técnicas de baja complejidad, o empleando técnicas de alta complejidad.

Técnicas de baja complejidad: Estas son técnicas sencillas que favorecen la fecundación natural in vivo cuando esta es posible. La más utilizada es la inseminación intrauterina. Para ello es necesario seleccionar mediante procedimientos de laboratorio (swim up, gradientes, etc.) los espermatozoides más vitales. Estos espermatozoides serán depositarlos con ayuda de un catéter especial cerca del oviducto en forma sincrónica con la ovulación.

Técnicas de alta complejidad: Estas técnicas reemplazan la fecundación natural por una fecundación artificial in vitro, es decir se realiza en forma extracorpórea en el laboratorio. Las técnicas más difundidas son la Fertilización in vitro convencional (FIV) y la Inyección intracitoplasmática del espermatozoide (ICSI).

La fertilización in vitro consiste simplemente en poner en contacto los espermatozoides con los ovocitos esperando que este sea fecundado. El proceso se realiza empleando una incubadora, colocando los gametos en cápsulas con medios de cultivo especiales.

La inyección intracitoplasmática del espermatozoide consiste en introducir artificialmente un espermatozoide dentro de un ovocito. Esto se realiza con la ayuda de una aguja y un aparto especialmente diseñado para manipular el ovocito y el espermatozoide.

En ambos casos luego de la fecundación ocurre la división celular, obteniéndose los embriones, los cuales son transferidos al útero donde implantarán por sí sólo.

Los primeros pasos en fertilización in vitro en humanos se deben al Dr. Robert Edwards, biólogo y genetista británico, quien en 1968 conoce al Dr. Patrick Steptoe, quien introdujo el laparoscopio en la práctica clínica.

En 1976 tuvieron el primer éxito en fertilización in vitro, tras una transferencia embrionaria que culminó con un embarazo ectópico. Subsecuentemente, utilizando un nuevo protocolo, recuperando el ovocito por laparoscopía pocas horas después de la ovulación, lograron el embarazo de una segunda paciente, llamada Leslie Brown, quien dio a luz a Louise “Joy” Brown, el primer bebé obtenido por fertilización in vitro, que nació por cesárea en Julio de 1978.

Dr. A. Gustavo Martínez
Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR)
Red Latinoamericana de Reproducción Asistida (RedLaRA) 
E-mail: agmartinez@fibertel.com.ar

 

5