REVERTIR MALAS POSTURAS EN LA NIÑEZ

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Marcelo Barroso Griffiths

REVERTIR MALAS POSTURAS EN LA NIÑEZ PARA EVITAR PROBLEMAS FUTUROS

Muchos de los problemas espinales presentes en la vida adulta fueron desarrollados durante la infancia o adolescencia. La niñez es una etapa de cambios y de aprendizaje motor, y es ahí cuando debe procurarse la correcta alineación de la columna.

Los niños sufren todo tipo de tensiones a nivel vertebral al igual que los adultos o quizás en mayor medida. Sin embargo al ser más maleables su capacidad para hacerle frente es mayor.

Ya entrando en la adolescencia, las malas posturas se acentúan y los pesos inapropiados y mal distribuidos, como el de las mochilas, pueden ser el origen de problemas a largo plazo.

En las primeras fases de su desarrollo, el embrión se compone de un conjunto de células sin función definida. Las primeras células en diferenciarse y adquirir una función específica son las células nerviosas, que van a organizar y dirigir el crecimiento del embrión.

Esta función no se termina con el parto, y debe poder desempeñarse sin interferencias para que el niño pueda disfrutar de un crecimiento armonioso con las ventajas que eso le traerá para el resto de su vida, y poder desarrollarse a su máximo potencial.

La columna vertebral es la línea de vida que protege esa función del sistema nervioso. Es muy resistente pero, sin embargo, puede verse expuesta desde la infancia a las tensiones y traumas que de manera gradual irán formando el complejo de subluxación vertebral.

El mismo proceso del parto puede ser la causa de esas primeras irritaciones, sobre todo si se ha recurrido a fórceps y ventosas.

La prueba de la vitalidad y resistencia extraordinaria de los niños es la cantidad de caídas y choques a los que se exponen a diario, en general sin consecuencias. Sin embargo, con el tiempo, algunos de esos traumas menores irán participando en la formación de las primeras subluxaciones. Sin embargo estos traumas menores generan subluxaciones, que son aquellas vértebras que al desalinearse comprimen al nervio, provocando a corto o largo plazo un mal funcionamiento en nuestro cuerpo.  Malas posturas, mochilas demasiado pesadas, un mobiliario escolar inadaptado, etc. también influirán en este proceso.

Otros factores, como el estrés mental o una alimentación desequilibrada pueden estar presentes en esa edad y durante toda la vida, contribuyendo a este problema.

A medida que el niño comienza a participar en las actividades regulares de la infancia, como patinar, jugar al fútbol o andar en bicicleta, y sufre traumas practicándolas, dará lugar a dichas desalineaciones (subluxaciones). Si no se les presta atención, los daños que tienen lugar en esta etapa de rápido crecimiento pueden convertirse en problemas más serios en el futuro. Traumas leves a lo largo de la infancia afectarán el futuro desarrollo de la columna y conducirán a un deterioro de las funciones del sistema nervioso.

Cualquier interferencia en el sistema nervioso afectará adversamente la capacidad del cuerpo de funcionar al máximo.

El ajuste quiropráctico es importante para mantener y mejorar la salud de los niños

Los niños deberían ser examinados por un quiropráctico ya al nacer, debido a los efectos de los daños potenciales existentes en el proceso del parto. Incluso los alumbramientos más naturales son de alguna manera traumáticos para el niño y tienen “daños ocultos”.

Estudios realizados indican que muchos niños que experimentan síntomas de cólicos, infecciones de oído y asma tienen subluxaciones vertebrales que debilitan las funciones de su sistema nervioso. Una temprana detección y corrección de las subluxaciones pueden evitar dichos daños. Un daño acumulado tendrá consecuencias de por vida.

Los quiroprácticos que se especializan en niños utilizan técnicas muy específicas y muy suaves para ajustar a los niños. En los bebés el ajuste es tan suave como un roce de un dedo.

Todos los niños viven mejor si su sistema nervioso funciona al 100%. Todos los niños merecen el derecho de expresar su máximo potencial. El cuidado quiropráctico para los niños es seguro, suave y efectivo. Aumenta el potencial innato del cuerpo de vivir en bienestar.

Los beneficios de la técnica Quiropraxia

La quiropraxia ayuda a garantizar que las complejas vías de comunicación entre el cerebro y el cuerpo (nervios) estén libres de interferencias. En el transcurso del embarazo, parto e infancia, el estilo de vida quiropráctico ofrece elecciones y beneficios para que el niño goce de una mayor salud y bienestar.

Entre sus beneficios se incluyen:

* Mejoría en el patrón del sueño

* Mejoría en el comportamiento y actitud

* Mejoría en la función del sistema inmunológico

* Desarrollo y crecimiento sanos

* Más relajación

* Recuperación más rápida de enfermedades existentes

Marcelo Barroso Griffiths (Matrícula 9784)
Quiropráctico AQA
www.vertebralle.com
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