10 CLAVES PARA ENTENDER EL COACHING

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Personal development (personal growth), success, progress and potential concepts. Male coach (human resources officer, supervisor) draw stairs to help employee with his growth.
Laura Szmuch 

Pareciera que ahora todo el mundo es “coach” 

¿Cualquiera puede “coachear”?

 10 CLAVES PARA ENTENDER EL COACHING

 Se utiliza la palabra coach para referirnos a una persona que, con una preparación que lo habilita, acompaña a otro a conseguir el logro de sus objetivos.

Hay diferentes tipos de coaching en relación al tipo de formación que tiene el coach: algunas se basan en el coaching ontológico, otras en el coaching con PNL (Programación Neurolingüística), por ejemplo.

Y también hay diferentes formas de hacer coaching, dependiendo de a qué se dedique el coach: existe el coaching organizacional, el laboral, el educativo, y el coaching de vida, entre otros.

  1. No, el coaching no es terapia. Cuando el coach detecta que la persona que lo consulta necesita pasar por un proceso terapéutico es esencial sugerirle que busque otro tipo de profesional. El coach no está capacitado para trabajar con psicopatologías. Una actitud responsable es pedirle a la persona que consulte con alguien que pueda ayudarlo y sostenerlo cuando se requiera.

Tampoco coaching es lo mismo que consultoría. Un consultor es un experto en determinado tema que asesora a quien lo  consulta.   El coaching no apunta al estrellato del coach. El protagonista es siempre la persona que consulta, nunca el profesional. El coach es quien sostiene y acompaña a otro, no es el foco de atención. Coaching no es capacitación, aunque un coach puede ser capacitador.

  1. En la contratación de un coaching, cada ámbito tendrá su beneficio. Por ejemplo un coaching de vida, una persona consulta a un coach cuando quiere un cambio en algún ámbito de su vida y no sabe cómo hacerlo. Ya sea porque ha perdido sus sueños de vista, o porque no se da cuenta de qué pasos dar para lograr lo que desea, un coach puede ayudar a esa persona a salir del espacio mental en donde se quedó encerrado y a ver la abundancia de posibilidades que no ha podido percibir todavía.

En el caso del coaching en el ámbito laboral, muchas veces las empresas contratan a coaches para que acompañen a sus colaboradores en transiciones, cambios de puesto, estilo de liderazgo, manejo del estrés, y muchos otros temas.

  1. Las personas que están en procesos de transición, o momentos bisagra tanto en su vida personal como laboral se benefician muchísimo con el acompañamiento de un coach. Un coach ayuda a cuestionar creencias limitantes, a cambiar la forma en que se están interpretando las situaciones, a encontrar recursos internos, a tener el coraje de iniciar nuevas acciones.

La relación de coaching  es una relación fuerte y poderosa que se enfoca en el saber, tener, hacer y ser lo que el coachee desea.  Un coach provee una estructura simple y a la vez efectiva para asistirlo para avanzar en áreas significativas de su vida: carrera, salud, romance, crecimiento personal, educación, espiritualidad, diversión y recreación, ambiente físico, amigos, familia, negocios entre otras.

  1. La primera señal para decidir un empezar un proceso de coaching o solicitar una conversación o sesión de coaching es no poder resolver algo solo. A veces una charla con un amigo es suficiente, sin embargo, un amigo carece de las distinciones y de la habilidad de hacer preguntas que ayudan a pensar y a tomar decisiones por uno mismo. Un coach puede mostrar otra forma de ver e interpretar una situación, sin embargo, rara vez va a opinar, aconsejar o decir qué hacer. Un coach orienta el pensamiento con preguntas desafiantes, y siempre cuida y respeta al coachee. El coach ayuda a percibir lo que el coachee no pudo solo, y lo acompaña en el diseño de un plan de acción para llegar hasta donde desee llegar.
  2. La cantidad de sesiones y la duración depende de lo que la persona necesite, o del estilo de cada coach. Generalmente un proceso de coaching no dura mucho tiempo. Muchas veces una sola conversación es suficiente para que la persona se dé cuenta de lo que necesitaba modificar para lograr lo que deseaba. El coach dispone de muchas herramientas, y estas varían de acuerdo al tipo de formación que tenga el coach. Sin embargo, lo que la mayoría tienen en común es el uso de preguntas.
  3. Las preguntas bien hechas y planteadas son grandes disparadores de procesos de pensamiento. Cuestionan las limitaciones autoimpuestas y reorientan a una persona a encontrar otras formas de  percibir y, por ende, de actuar.

 

  1. El coaching bien hecho, nunca debería crear dependencia, ya que apunta a la autonomía del coachee. El coach busca empoderar, a que las personas puedan utilizar sus recursos internos y a ser responsables por sus decisiones y resultados.

El coaching  tiene resultados muy positivos, y si es o fue una moda, ya está para quedarse porque probó ser muy efectivo.

  1. No cualquier persona  puede ser coach, debe estudiar, tener una certificación que avale su capacitación. Cualquier persona con “buena onda” no se puede poner a “trabajar de coach”. Un curso  no es lo mismo que una formación. El curso está orientado a la adquisición de herramientas para el logro de los propios objetivos, pero no habilita a practicar el coaching profesionalmente.

Un buen coach es una persona enfocada en ayudar a otros a liberar tu potencial  y acompaña en el camino del máximo rendimiento. Apoya en el logro de objetivos, cuestionando limitaciones, preguntando, haciendo pensar. Motiva a descubrir los valores del coachee y lo estimula a  honrarlos a través de acciones concretas. El coach mueve a las personas a ser consciente de lo que perciben como posibilidades, y lo que perciben como limitaciones, mostrando que siempre hay otra manera de ver las cosas.

  1. Todo lo que se habla con un coach es estrictamente confidencial, e secreto profesional del coach, existe.
    Laura Szmuch  Entrenadora PNL
    Coach ontológico modelo transformacional
    Magister en Psicología cognitiva y aprendizaje, FLACSO
    www.lauraszmuch.com.ar

 

 

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