Una nueva vía que actúa sobre el metabolismo celular se investiga en melanoma

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Juan Ángel Recio, jefe del Grupo de Investigación Biomédica en Melanoma, del Instituto de Investigación del Valle de Hebrón (VHIR). (VHIR)
Un fármaco que actúa sobre el metabolismo induce la muerte de las células tumorales, incluidas las células madre del cáncer, que son las responsables de la resistencia a la quimioterapia y de las recaídas.

Un estudio dirigido por el grupo de Investigación Biomédica en Melanoma del Instituto de Investigación del Valle de Hebrón, y que se publica en la revista Oncogene, ha descubierto una nueva vía para el tratamiento del melanoma mediante una terapia farmacológica dirigida al metabolismo celular.

Las células tumorales tienen que adaptarse a su entorno al mismo tiempo que ajustar su maquinaria de producción para duplicarse (metabolismo). Esta situación incrementa la producción de las llamadas especies reactivas del oxígeno (ROS) que conducen a la producción de compuestos tóxicos como aldehídos que, de no ser eliminados, producirían la muerte celular.

Tras estudiar trece tipos de tumores diferentes, los investigadores llegaron a la conclusión de que las células tumorales del melanoma eran las que mostraban los niveles más elevados de ROS de entre los tumores estudiados. Más interesante aún fue el hecho de que cuanto mayor era la cantidad de ROS que poseían, mayor era la actividad del aldehído deshidrogenasa (ALDH1A3), una enzima detoxificante de aldehídos.

“El estudio ha permitido comprobar que los melanocitos normales no expresan esta enzima, mientras que en las células de melanoma la enzima ALDH1A3 se expresa en altas cantidades”, explica Juan Ángel Recio, jefe del Grupo de Investigación Biomédica en Melanoma. Además, se ha descubierto que un fármaco inhibidor de la actividad ALDH1A3 permite atacar las células tumorales conduciéndolas a la apoptosis y favoreciendo así la inhibición del crecimiento tumoral, lo que representa una nueva línea terapéutica para el tratamiento del melanoma.

Este fármaco, con el que se está realizando un ensayo clínico con pacientes de leucemia en Francia, ha demostrado -en modelos animales- una mejor respuesta que el tratamiento estándar actual con dacarbacina.

Se utilizaron cuatro modelos de animales distintos, entre los cuáles había uno inmunocompetente y otro con tumores derivados de pacientes. “En ellos se comprobó que el fármaco actúa específicamente contra las células tumorales por lo que su toxicidad es muy baja, es un inhibidor irreversible que actúa independientemente de la alteración genética inicial que tengan las células tumorales y, además, es capaz de destruir el reservorio del tumor, las células madre de cáncer que son las responsables de la quimiorresistencia y las recidivas”, afirma Recio.

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