Se publica demasiado y mal DM-España

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Crece la mercantilización de contenidos en el modelo de publicaciones biomédicas; la presión por publicar marca a los científicos y las revistas tienden a lo mediático. Investigadores, editores y revisores coinciden: proliferan revistas de baja calidad.

La presión del científico por publicar, la laxitud de los revisores de ciertas revistas a la hora de dar luz verde a una investigación, la publicación previo pago de estudios de ínfima calidad en revistas de dudosa reputación, el creciente interés de las grandes revistas por dar salida a estudios poco relevantes pero que tratan temas de moda, la presencia de fraudes científicos que logran superar las cribas de los editores…

“Hay demasiada información, lo que deriva en desinformación científica”

“Hay revistas clásicas, de toda la vida, en las que te crees lo que se publica. En otras, no tanto. “Muchas intentan ser cada vez más llamativas, como Cell y PNAS, y buscan temas que estén de moda. Incluso algunas de gran factor de impacto, como Nature y Science, tienden últimamente a publicar temas que son muy llamativos pero que no representan grandes novedades”

Manda el interés mediático  el lobby de la industria presiona para publicar ciertos resultados”. Grandes investigaciones no salen a la luz en ciertas revistas porque éstas alegan que ya se ha publicado mucho al respecto: las revistas cada vez seleccionan más los temas, dicen sí o no según el interés mediático.

Todos apoyan el modelo actual de revisión por pares (peer review), en el que otros investigadores revisan, valoran e incluso complementan el trabajo original antes de su publicación. Dicho esto, también todos coinciden en que hay que mejorarlo.

“Los revisores de las revistas también tienen una gran presión por dar luz verde a muchas publicaciones. No siempre tienen tiempo para hacer bien su trabajo”.

Fuente: Diario Medico - España

 

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